Código: Clave: Olvidé mi clave
164 visitantes on-line | 7 de Setiembre
MEJORANDO TU JUEGO
Ver todos los artículos
Amelie, ¿quién te quita lo bailado?
Ariel Gurevich | Viernes, 26 de diciembre de 2008
En medio de las fiestas, en medio del espíritu navideño y los pan dulces, quiero tomarme un momento para mandar un saludo especial. Se trata de Amelie “Harry Potter” Solja, una chica de 18 años que integra la selección de tenis de mesa de Alemania y que se ha consagrado recientemente sub-campeona mundial juvenil.
Lo de “Harry Potter”, como fue bautizada por sus propios compañeros, no es porque sea una jugadora a la que se denominaría “mágica”, sino por sus anteojos redondos y chiquitos, que la hacen parecerse bastante al ícono adolescente.  En la mesa, deja a los espectadores boquiabiertos pero no tanto por asombro sino como por bostezos.

Amy, como la llaman sus compañeros (los que prefieren no decirle Harry), tiene un estilo de juego poco ortodoxo.  Utiliza una goma de puntos cortos en el drive, y una de puntos largos en el revés.  Intenta siempre quedarse bien pegada a la mesa, pasando tantas pelotas como sea posible, sobre todo con el revés, tratando de crear buenos ángulos y atacando con el drive si la oportunidad es propicia.

En síntesis, su juego podría caracterizarse más por la eficacia que por el virtuosismo.  Sus principales armas son la voluntad, la paciencia y la inteligencia táctica, que suplen con creces la falta de tiros deslumbrantes y de jugadas ostentosas.
Amelie dio el gran golpe el año pasado, cuando derrotó en los cuartos de final del Campeonato Mundial Sub-18 en Palo Alto a Li Xiaodan, la primera paleta de China, haciéndose acreedora de la medalla de bronce.

Este año en Madrid repitió la hazaña de ser la única jugadora no asiática en llevarse una medalla en el evento individual del Campeonato Mundial Juvenil, y hasta fue un paso más allá, alcanzando la gran final luego de derrotar en un maratónico partido (en el cual perdía por 2 sets a 0) a Ayuka Tanioka de Japón.

Si el Ranking Mundial nos muestra que la primera jugadora no asiática la podemos encontrar recién en el puesto 25 del escalafón, los triunfos de Amelie deben ser celebrados como la esperanza de romper con una hegemonía que amenaza con destruir lo bello y lo atractivo (que también es lo comercial) de nuestro deporte.

Y precisamente es el anti-marketing en esta ocasión que sale en defensa de lo bello.  Porque Amelie, con su juego repetitivo y su voluntad inquebrantable, no atraerá a las cadenas de televisión, ni a los sponsors, ni a los espectadores.

Luego de ganar su partido de cuartos de final, este año, Amelie declaró: “Nunca había pensado que podría ganar una medalla de nuevo.  Ahora estoy en las semifinales y muy feliz por eso.”
Ella no creía que podría repetir el éxito del año pasado.  ¿Y por qué habría de hacerlo?  Si el mundo le manda constantemente señales de que para triunfar debe cambiar, debe transformarse en algo más “vendible”.

Luego de su consagración en Palo Alto el año pasado, Solja debió cambiar su goma de puntos largos debido a las nuevas reglas de la ITTF.  Esas reglas que, como la de agrandar la pelotita o evitar que se esconda el saque, tienen como fin hacer el tenis de mesa más atractivo para la difusión masiva.

La hermana menor de Amelie, zurda y con un juego más vistoso, ha recibido gran reconocimiento y ha sido catalogada como uno de los grandes prospectos del tenis de mesa europeo, aún por encima de su hermana.  Nadie objeta que la pequeña Petrissa sea poseedora de un gran talento, pero aún debe demostrarlo.  Sin embargo, por su mayor desenvoltura y atractivo ha despertado tanta o más atención que la doble medallista mundial.

Muchos entrenadores opinan que el juego de Amelie (y de muchos otros jugadores de similares características) a la larga no da resultado.  Que cuando enfrente a contrincantes más grandes y con mayor potencia no podrá derrotarlas.  Puede ser que esto sea así.  O puede que no.  Habrá que esperar para ver.

Por lo pronto Solja logró, gracias a su perseverancia y trabajo duro, superarse a sí misma y posicionarse por segundo año consecutivo entre las mejores jugadoras juveniles del mundo.
Y lo más importante de esto es que, como lo expresó luego de ganar su partido de cuartos de final, es feliz.  ¿Qué importa si no triunfa en el futuro?  ¿Qué importa si con su estilo de juego no logra ser campeona mundial de mayores?

Quizás sea hora de valorar el presente en vez de anhelar un futuro que quizás nunca ha de llegar.  ¿Quién le quitará a Amelie la felicidad que sintió cuando ganó ese partido?  ¿Cuántas chicas de 18 años pueden decir que son sub-campeonas mundiales?  ¿Acaso eso no es suficiente?
Y todo esto lo ha conseguido siendo ella misma.  Yo tuve la oportunidad de ver jugar a Amelie en una etapa del Circuito Mundial Juvenil en España, en el año 2006.  Una vez concluido el torneo, en la fiesta de despedida, mientras las mismas jugadoras que deslumbraban con topspins en la mesa hacían lo propio con el movimiento de sus caderas en la pista de baile, Amelie observaba, analítica y pensativa como en el juego, sentada en una silla de por ahí.

Cada uno tiene una identidad.  Se vive como se juega, y viceversa.  A un jugador se le pueden enseñar fundamentos técnicos, se le puede instruir sobre la táctica y hasta trabajar juntos el aspecto psicológico.  Pero nunca se le puede pedir que sea alguien que no es.  Que juegue distinto a como siente el juego.  Cuando un jugador pierde su identidad, lo pierde todo.
Cuántos talentos (cuántas Amelies) nos perdemos todos, Argentina y el tenis de mesa, por no ser ortodoxos, por no arrancar rugidos de los espectadores, por no ser comercializables.  Cuántos chicos dejan de jugar al pingpong por querer introducirlos a la fuerza en una máquina de hacer jugadores en masa, todos iguales.

Por querer que un jugador triunfe de grande, a veces impedimos que disfrute de chico.  Démosle todo nuestro apoyo a esos chicos y chicas que disfrutan con el tenis de mesa, para ayudarlos a que se conviertan en grandes campeones.  No queramos fabricar campeones a costa de la diversidad y la diversión infantil.  Veamos esta diversidad como una oportunidad a capitalizar, no como un vicio a destruir.

Quizás, si lo hacemos bien y tenemos suerte, contribuiremos a descubrir e impulsar más jugadores como Amelie Solja.  Por eso Amelie, independientemente de lo que te depare tu futuro, ya sea este en el tenis de mesa o en algún otro ámbito de la vida, nadie te sacará la felicidad de esos momentos, siempre vas a ser una sub-campeona mundial.  Al fin de cuentas, ¿quién te quita lo bailado?


Tenis de Mesa para Todos no se responsabiliza por el contenido de las notas y éstas no expresan su opinion sino la de su autor.

Pablo Aspauzo le dice a Dario Neira
Hoy 2:53hs.
felicitaciones loco! ganaste en 3ra con puntaje de 4ta (que puntaje mentiroso) jugás terrible. tenía alguna esperanza de alcanzarte en puntos pero te ...  Denunciar mensaje...
German Chillemi le dice a Agustin Arce
Hoy 0:43hs.
espero que llegaras a tomar el micro, cuando este por mar del plata voy por la revancha, me sacaste 5 puntos, ;) casi nada. veo que no te fue muy bien...  Denunciar mensaje...
Sergio Manuel Mendoza le dice a Mario Raúl Martinez
Hoy 0:01hs.
mario te felicito, estas jugando bien.  Denunciar mensaje...
Eduardo Flores le dice a Eduardo Mielnik
Ayer 23:34hs.
genio, genio, genio!!!!barril cosmico de que planeta viniste!!!???fe lalo!!!!!nos vemos en sol......estoy volviendo!!  Denunciar mensaje...
Juan Cruz Turco le dice a Ezequiel Berta
Ayer 22:43hs.
pechoooooo jajaja  Denunciar mensaje...
Eduardo Mielnik le dice a Uriel Kaufman
Ayer 22:25hs.
grande uriel: felicitaciones campeon. lalo mielnik.  Denunciar mensaje...
Eduardo Mielnik le dice a Martin Busetto
Ayer 22:21hs.
muy bien martin: 1ª torneo y una final. te felicito, segui asi. pone la foto. nos vemos. lalo mielnik.  Denunciar mensaje...
Carlos Chanampa le dice a Alejandro Wilcke
Ayer 22:20hs.
wilcke wilcke compadre...la c..!!!
me sumo al comentario de mi compañero
  Denunciar mensaje...
TENIS DE MESA PARA TODOS
Desarrollado por
www.ProAvanz.com.ar